domingo, 30 de octubre de 2011

MARIQUITA, QUITA, QUITA

Siete lunares
en capa roja,
casi redonda
como una bola.
Usa vestidos
bajo su capa
y cuando vuela
parecen alas.
Anda que anda
entre los dedos
y lo que busca
es un secreto.
Busca y rebusca,
¿qué buscará?
Cuenta y recuenta,
¿qué contará?
Es Mariquita,
la Cuentadedos.
Cuenta los cinco...
¡y emprende el vuelo!



Carlos Reviejo. La canción del grillo
(España)


http://www.rinconsolidario.org/palabrasamigas/pa/marcos.htm

CAPTURAS DE PANTALLA CON PICASA, PARA VER Y COMENTAR




domingo, 9 de octubre de 2011

Niña jirafa Soneto con eco (Raul Vacas)


De la sabana la grandiosa diosa
vive encogida en una escasa casa,
mientras la vende o la traspasa pasa
las horas como mariposa. Posa

su larga lengua en la olorosa rosa,
muere de amor mientras amasa masa
de pan de avena que a la brasa asa,
pues esta altísima y hermosa osa

ser la más sílfide y fragante ante
los jóvenes de la manada. Nada
mejor para su campesino sino

que otra jirafa suplicante cante
su amor por ella y su camada amada
ponga por fin en su destino tino.

http://bibliopoemes.blogspot.com/

LIBROS ESPECIALMENTE BONITOS


miércoles, 28 de septiembre de 2011

Literatura infantil: lenguaje y fantasía

Una fuente esencial para lograr la buena comunicación con los niños son los relatos de aventuras, cuentos populares y las rondas de fantasías que fomenten la lectura por medio de actividades lúdicas.

http://www.ppelverdadero.com.ec/index.php/ppmix/item/literatura-infantil-lenguaje-y-fantasia


La psicóloga Beatriz Casinelli indicó que la edad adecuada de un pequeño para comenzar a leer es a los 5 años, porque le permite reafirmar su identidad tanto de manera colectiva como individual.


Casinelli agregó también que es necesario que los padres pasen más tiempo con sus hijos, pues así se revitalizan los lazos afectivos y se evita la formación de posibles barreras en el diálogo.

Por otra parte, Karla Jaramillo manifestó que a su hija de 5 años le gusta poner en práctica las canciones aprendidas en su escuela, también le gusta bailar y leer los cuentos de princesas, que son sus favoritos.

Los especialistas recomiendan que antes de trabajar un texto es importante realizar un análisis sobre este, tomando en cuenta la correspondencia entre la edad de los infantes y la lectura a presentar; además es necesario el conocimiento de los interesados y su nivel intelectual. También aconsejan como actividades dar imágenes para que completen su nombre, y como tarea pedir la elaboración de oraciones que contengan palabras con el fonema enseñado.

La literatura de niños puede ser determinada por género, entre ellas el tono de voz, el contenido, la técnica y la longitud, explican los expertos.

El objetivo principal que tiene esta literatura es estimular la creatividad, imaginación, la adopción de nuevas palabras y el reconocimiento gráfico verbal. Sus funciones son la transmisión de valores, de la cultura y otras cosas más.

Los textos en verso tienen ventajas, por su fijación y mayor capacidad para el juego y la memorización. Los textos en prosa -fundamentalmente cuentos- tienen su mayor oportunidad para la audición, aunque revisten menor fijación lingüística que los versos, y gozan de más facilidad para la adaptación por parte del narrador, expresó la educadora de párvulos Carmen Cortez.

En estas edades lo visual juega un papel muy importante en lo que se refiere a los cuentos. El niño observa las ilustraciones y recrea el texto que acompaña a esa ilustración, informó Cortez.

Además, a la literatura infantil se la considera como una disciplina teórica y práctica qué, en un contexto específico de enseñanza y aprendizaje, orienta a partir de diversos procesos comunicativos.

sábado, 24 de septiembre de 2011

FRUTOS DEL OTOÑO

http://web.educastur.princast.es/cee/santulla/hot-potatoes/otono/menu.htm

Me costó mucho aprender a leer

Me costó mucho aprender a leer. No me parecía lógico que la letra m se llamara eme, y sin embargo con la vocal siguiente no se dijera emea sino ma. Me era imposible leer así. Por fin, cuando llegué al Montessori la maestra no me enseño los nombres sino los sonidos de las consonantes. Asi pude leer el primer libro que encontré en un arcón polvoriento del depósito de la casa. Estaba descosido e incompleto, pero me absorbió de un modo tan intenso que el novio de Sara soltó al pasar una premonición aterradora: <<¡Carajo!, este niño va a ser escritor>> Gabriel García Marquez. Vivir para contarla.